Sal a la calle y busca el lugar más apartado que encuentres, da igual que sea un descampado o una azotea. Busca el sitio donde menos ruido te moleste. Donde no hayan personas. Nadie.

Mira el cielo con sus nubes, saluda a las estrellas al pasar si las ves, escucha el viento silbar canciones de la creación, túmbate, cierra los ojos, e imagina.
A veces se nos olvida que en realidad necesitamos muy poco para ser felices y sentirnos bien, olvidamos que ningún mal es eterno y que nada excepto el comer es imprescindible. Nos centramos demasiado en lo cotidiano y en nuestras rutinas de vida.
A veces está bien recordar que somos un gota en el océano del universo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Venga, comenta, que lo estás deseando ~